Cómo sanar lo que una empresa dejó en ti y recuperar tu poder profesional
A veces creemos que los cambios laborales se superan con una nueva oficina, un nuevo correo o una nueva firma en el currículum. Pero, lo que muchas personas descubren —meses o incluso años después de haber cambiado de empleo— es que siguen emocionalmente atrapadas en la empresa anterior. Por lo tanto, cuando aún no cerraste el círculo sobre un trabajo anterior deberás pensar, cuál es el siguiente paso.
Muchas veces se van del trabajo, pero no del vínculo. Dejan la empresa, pero no el enojo. Cambian de entorno, pero no de energía.
Cerrar el círculo laboral y despedirse para siempre
Cerrar un círculo profesional, no significa solo entregar un ordenador y despedirse del equipo. Significa liberar la carga emocional, mental y simbólica que ese entorno dejó en ti. Porque mientras un ciclo no se cierra, condiciona tu nueva etapa: repites patrones, comparas jefes, desconfías, o incluso saboteas oportunidades. Y eso es una realidad, de la que debes sanar y enterrar el pasado. Mira, hay un refrán que dice: El pasado es pasado y te indica que ha sido una experiencia que te enseñó algo por la que debiste aprender.
El presente es este y aún lo estás viviendo y vives en él y el futuro no hay futuro, en realidad, el futuro es incierto porque en realidad, ¿vivís el presente o vas a vivir siempre en pasado, de lo que ya fue?
Como coach empresarial, he visto esto en líderes, emprendedores, técnicos y profesionales de todos los niveles. Y siempre, detrás de esa imposibilidad de avanzar, aparece el mismo denominador: un duelo laboral no resuelto. ¿Por qué? ¿Qué me genera de positivo seguir pensando en ese duelo laboral que no fue resuelto y que debes darle un corte definitivo?
1. El duelo que no se ve
Perder un trabajo —ya sea por decisión propia o ajena— es un duelo. Pierdes estructura, identidad, propósito, relaciones y un espacio donde invertiste energía emocional. Sin embargo, la cultura empresarial no suele permitir procesar ese duelo.
Se espera que sigas adelante “como si nada”, que digas “todo bien, fue una etapa”, que te muestres resiliente. Pero, la resiliencia no se construye negando, sino integrando lo vivido.
Las huellas que deja una empresa
Cuando un trabajo te marca profundamente, no solo deja recuerdos, sino también residuos psicológicos:
- Mandatos: “Tienes que demostrar que vales.”
- Culpa: “No di todo lo que podía.”
- Injusticia: “No reconocieron mi esfuerzo.”
- Lealtad inconsciente: “No puedo triunfar sin ellos.”
- Autoexigencia: “Tengo que hacerlo mejor esta vez.”
Estos residuos, son como archivos abiertos en tu mente. Y hasta que no los cierres, siguen consumiendo energía y enfoque.
2. ¿Por qué no logramos cerrar el círculo?
Cerrar el círculo implica aceptar, agradecer y liberar. Pero, hay tres razones principales por las que las personas no lo logran:
A. Porque hubo herida emocional
Fuiste despedido sin reconocimiento, fuiste humillado, invisibilizado o sobreexplotado. Tu sistema emocional asocia “trabajo” con “peligro”. Entonces, aunque cambies de empresa, sigues en modo defensa: te cuesta confiar, delegar o disfrutar.
B. Porque hubo apego
Una parte de ti se identifica con ese lugar: “Allí me formé, crecí, hice amigos, era alguien”. Cerrar ese círculo se siente como una traición. Y, sin darte cuenta, mantienes un lazo invisible con la empresa anterior.
C. Porque no hubo cierre simbólico
Te fuiste sin poder decir lo que necesitabas, sin despedirte emocionalmente, sin ritual de cierre. El inconsciente, no entiende que algo terminó si no hubo acto simbólico de finalización.
3. Las tres heridas más comunes de un cierre inconcluso
- La herida de injusticia:
“Dieron más oportunidades a otros, no a mí.”
→ Se traduce en desconfianza hacia nuevos jefes y dificultad para celebrar logros. - La herida de desvalorización:
“No me valoraron, no vieron mi entrega.”
→ Se traduce en inseguridad y necesidad de sobreesfuerzo en nuevos empleos. - La herida de traición:
“Prometieron ascenderme y me reemplazaron.”
→ Se traduce en control excesivo, falta de colaboración y miedo a depender de otros.
Mientras estas heridas estén abiertas, tu energía profesional se dispersa. Y no hay crecimiento posible sin foco.
4. Biografía laboral: tu historia como espejo
Cada empresa que atravesaste refleja una parte de tu proceso interno.
- La primera te enseñó disciplina.
- La segunda, límites.
- La tercera, poder.
- Y la última, quizás, el arte de soltar.
La biografía laboral, es una herramienta del coaching empresarial que ayuda a reinterpretar tu trayectoria como una narrativa evolutiva, no como una secuencia de fracasos o decepciones.
Pregúntate:
“¿Qué aprendí en cada etapa, incluso en las que dolieron?”
“¿Qué patrón se repite en mis relaciones laborales?”
“¿Qué versión de mí sigue anclada en ese pasado?”
5. El peligro de no cerrar
Cuando no cierras un ciclo profesional, comienzas el siguiente cargando:
- resentimiento (bloquea tu carisma)
- miedo (bloquea tu creatividad)
- comparación (bloquea tu autenticidad)
- hipercontrol (bloquea tu liderazgo)
Es como intentar remar hacia adelante con el ancla echada. Y lo peor: empiezas a recrear las mismas dinámicas en los nuevos trabajos, cambiando de escenario, pero no de guion. El cierre no es un lujo emocional. Es una necesidad estratégica para tu carrera.
Cambiar de empleo, no siempre significa cambiar de historia. Muchas veces nos mudamos de oficina, abrimos un nuevo correo y cambiamos de equipo, pero nuestras emociones siguen atrapadas en la empresa anterior. Esto, afecta nuestra concentración, nuestra motivación y nuestra capacidad de brillar en nuevos roles.
Cerrar un ciclo laboral, no es solo entregar tus herramientas o decir adiós a tus colegas. Terminar o finalizar un círculo, implica liberar la carga emocional, mental y simbólica que ese entorno dejó en ti. Si no lo haces, repites patrones, comparas jefes, saboteas oportunidades y cargas con resentimientos que bloquean tu desarrollo.
6. Estrategias de coaching para cerrar el ciclo
- Reconocimiento consciente
Acepta la experiencia tal como fue, sin autojustificación ni culpa. - Identificación de aprendizajes
Cada dificultad, es una lección: liderazgo, comunicación, gestión del tiempo, manejo de conflictos. - Liberación emocional
Técnicas de respiración, escritura terapéutica, diálogo interno o simbólico con antiguos colegas o jefes. - Reprogramación de creencias
Cambia frases internas como:- “No puedo confiar en nadie” → “Puedo aprender y confiar con límites claros”
- “Siempre me dejan afuera” → “Mi valor no depende de otros, sino de mí misma/o”
Ejercicios prácticos
Ejercicio 1: Carta de cierre
- Escribe una carta dirigida a tu antiguo jefe, empresa o equipo.
- Expresa lo que sentiste, lo que aprendiste y lo que deseas liberar.
- No envíes la carta; el objetivo es procesar y soltar internamente.
Ejercicio 2: Ritual simbólico
- Escoge un objeto que represente tu antiguo empleo (un cuaderno, tarjeta, bolígrafo).
- Haz un pequeño ritual: agradece lo aprendido, visualiza cerrar el ciclo y deposita el objeto en un lugar simbólico de despedida.
- Este acto físico refuerza la liberación emocional.
Taller online: Cierre de ciclos laborales: Libérate de tu pasado profesional
Objetivo: Ayudar a profesionales y líderes a cerrar emocional y estratégicamente su etapa laboral anterior para potenciar su desempeño presente.
Incluye:
- Técnicas de coaching para reconocer y liberar heridas.
- Ejercicios de reprogramación de creencias limitantes.
- Estrategias de liderazgo y comunicación para nuevos desafíos.
- Dinámicas de visualización y ritual simbólico de cierre.
Duración: 2 horas
Modalidad: Online
Precio: 85 € pago por Bizum
Grupo reducido para mayor seguridad emocional y efectividad.
Inscríbete: conexionmentalycorporativo@gmail.com
Beneficios de cerrar el ciclo
- Recuperas energía y enfoque.
- Mejoras relaciones con nuevos equipos.
- Incrementas tu liderazgo y confianza.
- Tomas decisiones con claridad y sin cargas emocionales.
- Potencias tu creatividad, motivación y desempeño profesional.



