Del «Tóxico» al «Nutriente relacional»
En la psicología y el coaching contemporáneos, hemos dedicado gran parte de nuestro esfuerzo a identificar y gestionar la «toxicidad» relacional, es decir, aquellas interacciones que agotan nuestra energía psíquica y comprometen nuestro bienestar. Sin embargo, este enfoque reactivo pasa por alto una dimensión mucho más poderosa y vital: la identificación y el fomento de las «Personas vitamina» (término popularizado por la psiquiatra Marian Rojas Estapé, pero analizado aquí desde una perspectiva clínica y neurocientífica). En neurociencia: ¿Quiénes son las personas vitaminas en la vida y en el trabajo? Esta es nuestra pregunta de hoy.
La respuesta es, que las personas vitamina no son solo individuos «agradables»; son, en esencia, agentes bio-psico-sociales que nutren nuestro sistema nervioso, optimizan nuestra función ejecutiva y fortalecen nuestra resiliencia inmunológica. Su presencia activa circuitos neuronales que promueven la calma, la claridad y la motivación. Entender quiénes son, cómo operan y por qué son necesarias es un imperativo para el éxito sostenible, tanto en la vida personal como en el ámbito laboral.
Este compendio busca proporcionar un marco serio y educativo para comprender el impacto biológico y el rol estratégico de estas figuras en la dinámica humana y organizacional.
I. ¿Quiénes son las «Personas vitamina»? Definición operativa
Las Personas Vitamina (PV) son individuos que, a través de su estilo de comunicación, presencia y marco de referencia, impactan positivamente en el estado fisiológico y psicológico de quienes interactúan con ellas.
A. La neuroquímica del bienestar compartido
El efecto de las PV no es mágico, es puramente neuroquímico:
- Activación de la oxitocina: Conocida como la «hormona del vínculo» o «antiestrés», la oxitocina se libera con la confianza, la empatía y el contacto social positivo. Las PV son maestras en crear seguridad psicológica, facilitando esta liberación, lo que reduce la reactividad límbica (miedo y lucha/huida).
- Regulación de la serotonina: Las PV promueven el sentido de pertenencia y de valía. Al sentirnos vistos y validados por ellas, los niveles de serotonina se optimizan, mejorando el estado de ánimo y la estabilidad emocional.
- Reducción del cortisol: La presencia de una PV actúa como un buffer contra el estrés crónico. Al brindar apoyo y perspectiva, disminuyen la percepción de amenaza y, por lo tanto, la producción de cortisol, la hormona del estrés. Esto permite que la corteza prefrontal (la parte del cerebro responsable de la planificación, el control de impulsos y la toma de decisiones complejas) opere de manera óptima.
B. Rasgos distintivos de las personas vitamina
- Coherencia emocional: Su comunicación verbal y no verbal es congruente. Son auténticos, lo que genera confianza y reduce la necesidad de «vigilar» su intención.
- Escucha activa radical: Prestan una atención plena que hace que el interlocutor se sienta la persona más importante del mundo. No escuchan para responder, escuchan para comprender.
- Visión de abundancia: Tienden a ver oportunidades en los problemas y potencial en las personas. Su marco de referencia es la solución, no la queja.
- Capacidad de aterrizaje: Son anclas emocionales. En momentos de caos, aportan calma y claridad, ayudando a otros a reconectar con la lógica y la perspectiva.
II. Desde el dolor: ¿Quiénes necesitan a las personas vitamina?
La necesidad de las Personas Vitamina, se amplifica exponencialmente en contextos de dolor, incertidumbre o alto rendimiento, donde el sistema nervioso se encuentra crónicamente activado.
A. En la vida personal: La herida de la inseguridad
Las PV son cruciales para aquellos que viven con:
- Inseguridad crónica y baja autoestima: Quienes dudan constantemente de su valor necesitan una PV que les sirva de espejo de potencialidad. La PV no elogia falsamente, sino que ve y nombra la fortaleza no reconocida por la persona misma.
- Trauma o ansiedad: En el cerebro traumatizado, la amígdala está hipersensible. Una PV ofrece un ambiente de corrección emocional; el sistema nervioso aprende que la intimidad y la conexión no siempre significan peligro.
- Personas en transición (duelo, divorcio, cambio de carrera): En estos momentos de pérdida de identidad y control, las PV proporcionan el sostén emocional (oxitocina) necesario para que el individuo pueda concentrarse en la reconstrucción (CPF).
B. En el trabajo: La fatiga por estrés sistémico
En el entorno corporativo, las PV son esenciales para:
- Líderes y ejecutivos de alto estrés: Los líderes a menudo se sienten aislados. Un coach o mentor que actúa como PV proporciona un espacio seguro donde el líder puede ser vulnerable sin juicio, descargando cortisol y recuperando la claridad prefrontal.
- Equipos en crisis o reestructuración: Cuando la amenaza organizacional (despidos, fusiones) es alta, la PV (sea un líder o un compañero) mantiene la seguridad psicológica. Previenen la parálisis por miedo y facilitan que la energía se dirija a la solución, no a la defensa.
- Personas neurodivergentes (TDAH, autismo): Las personas que experimentan el mundo con una alta sensibilidad o requieren estructuras claras, necesitan PV que ofrezcan validación neurodivergente y comprensión sin intentar «arreglarlas». Las PV son las que dicen: «Entiendo que tu cerebro funciona diferente, ¿cómo podemos optimizar el sistema juntos?»
III. Historias reales de personas vitamina en acción (ejemplos ficticios basados en casos típicos)
Historia 1: El gerente de proyectos (La vitamina en el liderazgo)
Contexto: Javier era un Gerente de Proyectos brillante, pero estaba agotado. La presión constante del deadline lo hacía caer en la microgestión y la impaciencia (respuesta límbica). Sus colaboradores comenzaron a evitarlo.
La persona vitamina: Su supervisora, Ana, era una PV. Ella notó la espiral de estrés de Javier. En lugar de criticar su impaciencia, le dijo: «Javier, veo lo comprometido que estás, y sé que tu mente va tres pasos por delante. Pero cuando estás en modo deadline, tu equipo percibe tu ritmo como pánico. No te falta capacidad, te falta un buffer de calma. Mi trabajo ahora es ser ese buffer para ti.»
El impacto neuropsicológico: Ana validó la intención de Javier (compromiso) antes de nombrar el comportamiento (impaciencia). Esto redujo la amenaza límbica. Luego, le ofreció una solución externa («ser el buffer«), lo que le permitió a la CPF de Javier delegar la responsabilidad emocional en su supervisora por un momento, liberando capacidad para enfocarse en la planificación. Javier aprendió a buscar a Ana antes de estallar, usando su presencia como un ancla de calma.
Historia 2: La artista bloqueada (La vitamina en la vida personal)
Contexto: Sofía, una diseñadora gráfica con TDAH, sentía una profunda vergüenza por su falta de disciplina percibida. Había internalizado la etiqueta de «vaga» y estaba en un bloqueo creativo severo.
La persona vitamina: Su amiga, Elena, era su PV. Cuando Sofía le confesó: «Soy una procrastinadora incurable», Elena respondió: «No, Sofía. Eres una exploradora de opciones que necesita un sistema de aterrizaje. Tu cerebro genera 20 ideas por minuto, eso es una superpotencia, no un defecto. El problema no eres tú, es la falta de juegos y estructuras para tu supermente.»
El impacto neuropsicológico: Elena usó el reencuadre positivo (reframing): cambió la etiqueta de «vaga» (juicio moral) a «exploradora de opciones» (función biológica). Esto generó una descarga dopaminérgica de alivio. Al validar su neurotipo, Elena promovió la autoaceptación, lo que redujo la vergüenza (un alto activador del cortisol). Sofía pudo usar esa energía liberada para diseñar una «estructura de juego» para su trabajo, recuperando su creatividad.
Conclusión final
La búsqueda de las personas vitamina no es un acto de dependencia, sino una estrategia de salud biológica y empresarial. Al rodearnos de quienes nos activan los circuitos de calma y posibilidad, no solo mejoramos nuestra vida, sino que liberamos el potencial cognitivo de la Corteza Prefrontal, el centro de la excelencia en el liderazgo y la toma de decisiones. Nuestro bienestar es, ante todo, un fenómeno relacional.
Ejercicios para cultivar y encontrar personas vitamina
Ejercicio 1: El mapeo del circuito de oxitocina (estrategia personal)
Objetivo: Identificar conscientemente las interacciones que nutren y aquellas que agotan, para optimizar el tiempo invertido y reducir la exposición al cortisol.
Instrucciones:
- La tabla de interacciones: Dibuje una tabla con tres columnas:
- Columna A: Agotadores crónicos (efecto cortisol): Personas que lo dejan sintiéndose crítico, ansioso o agotado. (Ej. El colega que siempre se queja, el familiar que critica).
- Columna B: Neutrales/transaccionales: Interacciones necesarias pero sin impacto emocional significativo.
- Columna C: Personas vitamina (efecto oxitocina): Personas con las que se siente seguro, escuchado, inspirado, o simplemente tranquilo. (Ej. El amigo que lo anima, el mentor que lo reta con respeto).
- Análisis de inversión: Calcule aproximadamente el porcentaje de su tiempo de interacción social/laboral que dedica a la Columna A.
- El protocolo de inversión mínima: Fije un objetivo: Aumentar la interacción con la Columna C en al menos un 15% en la próxima semana. Esto puede ser una llamada de 10 minutos o un café virtual. La clave es invertir deliberadamente en los circuitos neuronales de bienestar.
Ejercicio 2: La escucha de la ventana de tolerancia (Habilidad de la PV)
Objetivo: Desarrollar la habilidad de escucha de las PV, regulando la propia activación emocional para poder co-regular a otro.
Instrucciones:
- Entendiendo la ventana: La Ventana de Tolerancia es el estado óptimo donde estamos lo suficientemente despiertos para procesar información, pero no tan ansiosos como para reaccionar.
- Práctica del coaching de pares: Pida a un colega que le cuente un problema difícil que esté enfrentando.
- El chequeo interno (durante la escucha): Mientras su colega habla, preste atención no solo a lo que dice, sino a su propia respuesta fisiológica.
- ¿Se acelera su ritmo cardíaco? (Señal de activación límbica).
- ¿Empieza a pensar en una solución o un consejo para interrumpir? (Señal de impaciencia prefrontal).
- La respuesta co-reguladora: Si se activa, use el ejercicio de respiración (3-5-8) y valide primero el sentimiento de la otra persona. Diga: «Parece que esto te está generando mucha frustración. Cuéntame más sobre cómo te hizo sentir ese momento.» (Esto libera oxitocina en el otro y lo invita a bajar la activación, preparándolo para soluciones racionales).
Taller intensivo: «Diseñando tu ecosistema relacional: Un enfoque neuro-relacional»
Este taller está diseñado para profesionales que buscan estratégicamente optimizar sus redes relacionales para la salud mental, el bienestar y la productividad.
Nombre del Taller: Ecosistema relacional 360: Neurociencia de las personas vitamina y estrategias de sinergia
Duración: 6 Horas (Dos sesiones de 3 horas en vivo online).
| Módulo | Contenido Principal | Objetivo de Aprendizaje |
| Módulo 1: Mapeo y Diagnóstico Biológico | La neuroquímica de la relación (Oxitocina vs. Cortisol). Aplicación del Mapeo del Circuito de Oxitocina (Ejercicio 1). | Identificar las «fugas» de energía y las «fuentes de nutrición» en la red actual del participante. |
| Módulo 2: La Habilidad del Vínculo Seguro | Profundización en la Escucha Activa Radical y la validación emocional. Estudio de la Ventana de Tolerancia (Ejercicio 2) y co-regulación. | Desarrollar las habilidades de ser una Persona Vitamina, fortaleciendo el liderazgo empático. |
| Módulo 3: Estrategia y Blindaje Relacional | Protocolos de Gestión de Interacciones Agotadoras. Estrategias para establecer límites claros que protejan el sistema nervioso. | Herramientas concretas para desescalar el conflicto y mantener la calma ante la toxicidad. |
Precio: 450€ (Incluye manual de estrategias de co-regulación, y una plantilla digital para el mapeo relacional).
Inscríbete en: conexionmentalycorporativo@gmail.com



